lunes, 2 de enero de 2017

Josep Gallisá, (regatista y armador de crucero)


‘FALTAN TRIPULACIONES PARA REGATAS SOCIALES’
[Entrevista publicada en RANC Difusión, núm. 29, enero del 1989]

Josep Gallisá es un experto navegante. Armador del Viking II, actualmente es el presidente del Club Náutico Arenys de Mar, y un crucerista convencido, de los que sale a navegar en todas la regatas sociales de fin de semana, y participa en  campeonatos de cruceros del calendario federativo. Es socio fundador de la Real Asociacion Nacional de Cruceros –RANC-

     'Entonces no era Real, -nos dice- era simplemente Asociación Nacional de Cruceros (ANC). Fui el primer secretario de la asociación, en el año 1973. Después lo fui, ya constituida, en el 74 y en el 79. Tengo el número 5, como socio'.

-¿A qué se debe que salgan tan pocos cruceros a regatear, hoy por hoy, comparado con años atrás?
     Competir en regata es duro. A muchos le gusta navegar, cada vez salen más barcos por el placer de navegar, pero competir…, esto es otra cosa. Requiere mucha voluntad. Coordinar personas. Preparar barco. Hay momentos que la gente se cansa… porque es difícil mantener con entusiasmo un proyecto y sobre todo, hoy es difícil  encontrar tripulantes…

-¿Estamos viviendo un momento de crisis más de tripulaciones  que de armadores?
     Sí.

-Y, ¿eso?
     Es resultado de un ciclo oscilante, como en todo en la actividad humana. Ahora estemos sufriendo un momento de desencanto por parte de muchos navegantes…

-¿Debido a qué?
     A varias razones. Puede que a un cambio de ciclo. Una es que cada vez más se están profesionalizando muchos tripulantes, que van a competir en barcos con armadores fuertemente esponsorizados. Para ser más competitivos buscan tripulaciones de otros barcos, y se quedan cojos barcos con tripulaciones habituales, sin gente con que navegar.

-Si esto pasa es porque buscan alcanzar mejores niveles de competición y si hay alguien que fomenta esta profesionalización no se puede hacer nada en su contra
     Pero esto no está claro. Lo que ocurre es que en determinados momentos un armador necesita, por algún compromiso náutico, una buena tripulación. Entonces busca a los mejores del momento y los atrae como sea, vaciando a otros barcos.

-Esta práctica, ¿cada vez está más extendida?
     Sí. La prueba es que cada vez hay menos tripulantes para los barcos que regatean los fines de semana, en las regatas sociales. Muchos navegantes se reservan sólo para las grandes regatas.

-¿La oferta es pequeña?
     Siempre ha sido mínima. Aún somos un país que vive de espaladas al mar. Las tripulaciones actuales son las mismas que las que se formaron hace quince años. No hay renovación. Esto también provoca que muchas de estas personas ya estén cansadas, que busquen otras actividades de ocio, o de pasatiempo deportivo.

-¿No se sienten suficientemente recompensados, sólo navegando?
     Existen pocos alicientes para ellos. Incluso los medios de comunicación hacen escaso eco de los esfuerzos que realizan estos hombres de base de la vela. La prensa sólo habla y se preocupa de una élite de navegantes. Y en el crucerismo, las regatas no las sustenta la élite. Es el resultado de muchos proyectos, de muchas embarcaciones, de muchos armadores que velan por este deporte. Y esto no es considerado en lo más mínimo, ni por la prensa, ni por la sociedad, incluso ni por la misma federación.

-¿Un alto sacrificio para no verse recompensado?
     O muy poco. Solo a nivel individual, el de la pura satisfacción personal. Y esto, muchas veces, sabe a poco para quien se ha sacrificado durante años en este deporte.

-Lo veo pesimista
     No. Por naturaleza soy optimista, pero es una evidencia esto que te estoy contando y, que creo, hay que remediarlo como sea. De aquí mi optimismo.

-¿Cómo?
     Superar el desencanto, y esto no solo es una anécdota o una frase. Existe un profundo desencanto, tanto entre armadores como de tripulaciones, debido el alto nivel tecnológico en que se está llegando en muchas regatas. Sobre todo con la guerra de materiales, lo que hace que para la mayoría de los armadores les sea imposible el competir con igualdad. Se está perdiendo un poco el entusiasmo por competir, ya que muchos ven como una fatalidad el hecho de que nunca ganaran con su barco cuando compite con uno muy bien ‘armado’. Estamos llegando a unos niveles de diferencias que valdría la pena replantearse como hemos de regatear. Y esto solo se podrá hacer con unas nuevas valoraciones de hándicaps y ratings.

-¿Una solución no es la actual separación que se hacen a los yates en competición, ubicándoles, según sean, en yates ‘regata’ o en yates ‘crucero’?
     Esta separación de flotas ha sido una de las mejores iniciativas de la Asociación. Es evidente que no se pueden mezclar prototipos con barcos de serie, al igual que no se puede mezclar ‘fórmulas 1’ con ‘turismos’ en una carrera de coches. Pero en el fondo, y sin querer, estamos potenciando los grandes proyectos, ayudando con un seudo-profesionalismo a tripulaciones que después tampoco pueden vivir de su actividad y en contrapartida, la flota base no crece, nos quedamos sin tripulantes, y cuando navegamos en campeonatos contra otros barcos con grandes presupuestos, sabemos que nada podemos hacer contra ellos y entramos de nuevo con el problema. Muchos se desmotivan, se cansan y dejan de embarcarse.

-¿No será una falta de espíritu deportivo?
     En parte puede que sí. Con tanta diferencia de armamento no es extraño que muchos no estén motivados deportivamente. Hay que saber perder, también. Pero la afición al mar se mueve en círculos muy restringidos, y no por un tema de posibilidad económica, sino porque el mar es muy selectivo. Ser aficionado al mar, navegar, supone un gran esfuerzo, no solo económico. Es una voluntad. Muchos llegan al mar por romanticismo y no por deportivismo. Y puede que esta faceta falte hoy día. Una solución de futuro tendrían que ser las Escuelas de Vela, que son las que tendrían que garantizar la continuidad de esta actividad deportiva de la vela y garantizar canteras de futuros tripulantes, con ganas de navegar y competir.

En su club hay una buena escuela de vela
     Sí, pero veo que muchos jóvenes, cuando cumplen los 18 años, y cuando ya no están bajo la tutela del padre, se olvidan del mar. Y son estos jóvenes quienes tendrían que engrosar las tripulaciones de crucero.

¡Parece un pez que se muerde la cola,  ahora que contamos con más clubes náuticos y más puertos deportivos!
     Confundir la estadística del buen número de puertos deportivos y relacionarlo con una señal de buena afición por el mar, es un craso error. Por experiencia te diré que tan solo un 5% de los socios de un club, regatean.

-Y este fracaso a ¿qué se debe?
     Fundamentalmente  porque está mal dirigido este deporte. Las federaciones solo estimulan a las figuras, al medallista, a los  campeones, cuando en realidad, pienso, el objetivo de una dirección deportiva tendría que orientarse en fomentar a la base deportiva. Este es el  verdadero cometido de los responsables del deporte. El gran fracaso de la política deportiva, y no hablo sólo de la vela, es que no se consigue crear una afición suficiente para que la gente participe y practique deporte, como base, en el futuro.

Angel Joaniquet

viernes, 16 de diciembre de 2016

Javier García Mateo, (periodista radiofónico)


‘VOLVER A LA RAMBLAS, ES  UN LUJO’
[Entrevista publicada en el suplemento Ciutat Vella, del diario El Vigía, febrero 1993]

Javier García Mateo es una bestía radiofónica. ‘Nací para la radio’, nos comentaba. ‘Hace un siglo no hubiera podido ejercer al cien por cien mi auténtica vocación, que no es otra que comunicarme, de forma directa con un público oyente’

Puede que de no tener radio, habría hecho lo mismo desde un púlpito, o desde el ágora, subido en una tarima, o en el corner del Hyde Park. ‘Puede. Pero la herramienta de la radio, sin duda fabulosa, es el medio que mejor cuadra con mi vocación de comunicador’

Su voz, verdaderamente es impresionante. Y le ayuda, en eso de atraer oyentes. Desde hace un mes es la nueva voz nocturna en la Ramblas. Sí, Javier García Mateo, es una de las nuevas voces de la Rambla. Barcelonés, periodista y sobre todo radiofónico, desde enero dirige y conduce un programa con el nombre de ‘Rambla Noche’, en la emisora Onda Cero, estudio ubicado en el centro de esta arteria barcelonesa. El éxito de audiencia ha sido fulminante.

-¿Ramblista?
     Como barcelonés, siempre me he sentido ramblista

-Hace tiempo que no estabas aquí…
     Sí, he estado lejos de Barcelona durante varios años. En mi última trayectoria profesional  he estado en varias ciudades, como Madrid, Oviedo, Tarragona, pero siempre he guardado algo de la Rambla muy dentro de mí.

-Pues no te podría pasar nada mejor, aterrizar en plena Rambla
     Sí, el hecho de trabajar en una emisora, inmersa en el gran cogollo de este gran paseo, que es más que un simple paseo, es una gran suerte y además me supone un aliciente profesional muy especial.

-¿Hasta qué punto?
     Hasta el punto que no dudamos, cuando tuvimos que definir al programa, de llamarlo Rambla Noche, uniendo así la nocturnidad, esencia y razón de ser el programa, con este carismático paseo barcelonés.

-¿Qué supone la Rambla para un periodista bohemio como tú?
     Un lujo. La Rambla siempre ha sido refugio de periódicos y periodistas y una zona donde siempre se ha cocido la actualidad de la ciudad.

-¿Aún lo es?
     Todo cambia, pero mantiene su latido. Antes, los grandes diarios barceloneses tenían sus redacciones en la Rambla, o cerca de ella. Hoy muchos sucesos ciudadanos aún pasan por la Rambla. Esto ya da una idea de que la actualidad ciudadana pasa y se vive por aquí. Hoy, donde ahora trabajo, una emisora  de Barcelona, continua teniendo sus reales en ella.

-¿Qué ventajas supone tener la redacción y la emisora aquí?  (No duda):
     El estar en la Rambla supone una gran ventaja respecto a otros medios. Es como tener una unidad móvil permanente, en el meollo de la cuidad. Además a nadie le cuesta venir al estudio, si hemos de entrevistar a un invitado, dado que como paseo por excelencia de Barcelona la Rambla tiene un continuo fluir de personas, personajes, sucesos, actualidades, eventos. A nadie le cuesta venir aquí.

-Venir a la Rambla es como un recreo…
     Un recreo, una gozada, un foco de inspiración. Lo que pasa en la Rambla no no pasa en cualquier otro lugar. Y esto es radiofónico al máximo. Y lo quiero aprovechar.

-Es un espectáculo vivo…
     Quien está en la Rambla, seguro que no se aburre. Es el mejor espectáculo del mundo. Por eso todos pasamos por aquí. Quienes paseamos continuamente por la Rambla, ya sea por obligación profesional, vecinal o por puro deleite, te das cuenta que se te contagia un espíritu abierto, que captas  todas las sensaciones que brotan en este paseo.  Personalmente consigo un estado de ánimo positivo gracias a esta presencia constante del paseo. Te abres de forma natural a la curiosidad.

-¿Vaya lujo, trabajar en la Rambla?
     Trabajar aquí, es un privilegio. Uno, aquí, no solo no se aburre sino que se inspira y se motiva. Eres más creativo, y para mi programa de radio, esto es fundamental. Para Rambla Noche,  esto me facilita el poder pulsar el ritmo barcelonés. Con esta presencia constante del paseo, se consigue mejor.

-¡Y más en un programa nocturno!
     El programa es a altas horas de la noche, y seguro que la vitalidad de la Rambla se proyecta de forma más directa en los contenidos.

-Esto ¿le beneficia?
     Clarísimo. La vitalidad nocturna del paseo influye en mi espacio radiofónico, que abarca toda la madrugada. Y no solo eso, sino que el mismo espíritu de la Rambla  influye en toda la emisora. La Ramblas son una fuente de información y una forma de vivir. Lo impregna todo, incluso el mismo edificio donde estamos. La radio que quiero hacer es una radio en vivo, la de las gentes de la ciudad. Y en Barcelona, lo más vivo son la Ramblas.

García Mateo, sabe lo que dice. Su amplio historial profesional se inició en el antiguo Diario de Barcelona y ha recorrido las emisoras más importantes del país, prestando su voz, su personal locución y sus juicios…
     Cuando estaba en otros lugares de España, siempre sentía nostalgia de la Rambla. Me faltaba la humedad, el sol, el olor de Barcelona, una combinación que solo los barceloneses sabemos captar. Me faltaban los paseos rambleros, la presión de esta ciudad.

-¿Has cumplido con un deseo?
     En cierto modo, sí. El retorno a la Rambla y con un programa nocturno que se llama Ramblas Noche, imagínate, mi alegría…

-¿Programa que ha sorprendido a propios y extraños?
     No sé… (me agradece el comentario), lo hacemos con mucho cariño y va dedicado al amplísimo oyente de noche, el más fiel y el más adicto de todos los escuchas radiofónicos.

Que tu retorno a la Rambla sea largo y ancho, como este paseo barcelonés que desciende al mar.


Angel Joaniquet
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lunes, 21 de noviembre de 2016

Joan Basacoma (presidente de la International Sailing School Association -ISSA-)



'NUESTRO MÉTODO DE ENSEÑANZA HA SERVIDO DE MODELO PARA LA VELA'
[Entrevista publicada en 'A Tota Vela', núm. 40 otoño-invierno 2007]

Joan Basacoma, vicepresidente de la Federació Catalana de Vela, es presidente del Comitè d’Ensenyament de esta federación deportiva, de la que depende la Escola Catalana de Vela, que enseña a miles de personas a introducirse en la técnica de la navegación eólica. Con motivo del Congreso Internacional de Escuelas Vela, que se ha celebrado los primeros días de noviembre en Barcelona, nos ha respondido a una serie de cuestiones relacionadas con la pedagogía de la vela. Pasado el congreso, hoy Joan Basacoma, es el nuevo presidente de la ISSA, la International Sailing School Association.

-¿Qué representa este congreso internacional de escuelas de vela, para nuestro país?
            Este congreso internacional forma parte de los objetivos que tiene la Escola Catalana de Vela, de la FCV, en su proyección hacia el exterior. El hecho de poder intercambiar información y experiencias, aquí en Barcelona, con otros países nos permitirá crecer en calidad y en metodología.

-¿Cuándo se toma conciencia en nuestro país en estructurar y homologar la enseñanza de la vela?
            En la década de los 80 un grupo de técnicos de la Federació Catalana de Vela estuvieron interesados en buscar una metodología común en esto que era tan diverso como era enseñar a ir en vela. Entonces se hicieron una serie de visitas en diferentes países y conseguimos, sintetizando modos y metodologías, en crear un sistema propio de enseñanza, adaptado a nuestra realidad.

-¿Cataluña fue pionera en esta materia?
            De forma homologada, y con un cuerpo común para todas sus escuelas reconocidas,  en España, sí.

-¿Qué referencias tomaron de otros países?
            Los métodos franceses, italianos y los portugueses fueron nuestras referencias para iniciar este proyecto, aunque hemos de reconocer que trabajamos mucho con la experiencia francesa, que ya tenían en funcionamiento un método muy bueno. Podemos decir que trabajamos con el know how galo. La base francesa estaba muy avanzada en aspectos, sobre todo, de formación de monitores.

-¿Han conseguido los retos propuestos en materia de enseñanza de la vela?
            Es evidente. Creo que sí, y queda claro por lo que estamos viviendo. El hecho de haber adoptado una metodología común en todas las escuela de vela reconocidas por la Federació, nos ha dado un sello de calidad que los usuarios de estas escuelas conocen, respetan y buscan. A la hora de decidirse a donde van aprender vela, preguntan si la escuela depende de la Federación. Para ellos es una garantía. También, con esta metodología, hemos conseguido para la enseñanza de la vela de unos protocolos, ya sean de formación, como de seguridad, que el público tiene muy en cuenta cuando decide formarse en una escuela reconocida por Federación.

-¿Son un modelo a seguir para otras federaciones españolas y de otros países?
            Nuestro modelo es el actual método de enseñanza para la vela estatal. Son muchas las federaciones y empresas privadas de enseñanza de vela, que, de una forma oficial u oficiosa, lo utilizan.

-Qué retos futuros hay en el ámbito de la enseñanza de la vela?
            Creo que lo importante es no dormirse. Actualizarse continuamente, según avanza las demandas de la sociedad. Renovarse y perfeccionar los métodos y los modelos, y sobre todo ajustarlos a las necesidades del público. Se está creciendo mucho en este ámbito y hemos de evolucionar de acuerdo con las nuevas tendencias y las tecnologías que entran en el mundo de la vela. Los barcos cambian y nosotros nos hemos de adaptar a estos cambios. Las escuelas han de tener esta capacidad de innovación, adaptarse a las nuevos formas de navegar, a los nuevos barcos. En definitiva, estar receptivos a las demandas del mercado y del público, que evoluciona paralelamente con el de las nuevas tecnologías y tendencias. También hemos de tomar conciencia del concepto ‘servicio’. Aparte de la metodologías, la formación, de los modelos, las Escuelas tienen que tener claro que son un servicio, y esto ha de ser nuestro objetivo prioritario.

-¿Qué espera de este Congreso?
Es importante establecer un intercambio de conocimientos entre las escuelas de Vela, en mi caso el de la Escola Catalana de Vela, con las del resto del mundo. Nosotros, modestamente, creemos que podemos aportar cosas interesantes a la vela internacional, pero lo más importante, para mí, es que es una ocasión para poder aprender de otras experiencias, de otros países. Aspectos nuevos, que están surgiendo estos últimos años en materia de enseñanza de la vela, como de las aplicaciones diferentes en la forma de trasmitir conocimientos, y que nosotros desconocemos. Las nuevas tecnologías informáticas, internet, lo digital… Es un foro de diálogo, abierto, sincero, para mejorar la enseñanza global, entendiendo global como mundial, de la vela.



Angel Joaniquet



miércoles, 17 de agosto de 2016

Jordi Sales (psiquiatra y nostálgico del mar)



MI INTERÉS POR EL MAR VIENE DEL 'SNIPE' Y DE LAS COLUMBRETES
[Entrevista publicada en el suplemento 'Ciutat Vella' del diario 'El Vigía', noviembre 1992]

Cuando al Jordi Sales se le ocurrió impulsar una asociación que sirviera como ágora para los entusiastas de las cosas relacionadas con el mar, la respuesta de la sociedad civil barcelonesa fue inánime. Y la idea se materializó cuando se vio que era necesario rellenar de contenido humano la recuperación del 'Front Marítim de l'Area Metropolitana de Barcelona'.

Jordi Sales, médico en psiquiatría, entusiasta del mar, activista en la participación ciudadana, con un grupo de gente interesada por la recuperación de la tradición, la documentación y de la cultura relacionada con el mar diseñaron una estrategia de participación que ha llevado a una serie de iniciativas que quieren impulsar el acercamiento al mar, con instrumentos como la creación del FAR, que unidos bajo el eslogan de 'Barcelona fes-te a la Mar', quieren recuperar el patrimonio cultural marítimo barcelonés.

- El inicio de esta asociación, ¿cómo se gestó?
 En esencia fue crear una plataforma para que la gente que tenga algo que decir o llevar a cabo algo relacionado con el mar pueda contar con una herramienta con la que poder expresarse. Este es el unico leiv motive, el acercamiento del barcelonés al mar.

- Se  ha dicho que Barcelona siempre ha estado de espaldas al mar. ¿Esta asociación quiere romper este tópico?
 De espaldas al mar, Barcelona nunca lo ha estado de una forma total. El barcelonés siempre ha tenido en el mar, su 'válvula de escape'. El rompeolas, el puerto, la Barceloneta, incluso Can Tunis y las playas del Poble Nou, siempre han sido lugares de escapada y ocio de los barceloneses. Otra cosa es que en un momento determinado se crearon una serie de barreras de tipo arquitectónico,, urbanístico, industrial, que dificultaban este acceso al litoral.

- ¿Ha vivido, como barcelonés, el mar?
 Por descontado.Como todos los barceloneses. Todos hemos disfrutado del mar desde hace años. Para mí el mar es consustancial con mi manera de ser. Como creo lo es para muchos barceloneses. Mi padre era un entusiasta del mar. Era un navegante amateur de la época. Navegaba en snipe, una embarcación muy difundida en Barcelona, en su momento. Yo navegaba con él. Y aún me gusta batirme con los elementos agua y viento...

-¿De aquí su interés por las cosas del mar?
 Te confesaré una cosa. Creo que mi interés por el mar me viene de más lejos. De un lugar más profundo de mi personalidad. El padre de mi madre, mi abuelo materno, era de Mallorca. Procedía de una familia de 'torrers', es decir de fareros. Mi abuelo era farero y fue destinado en varios faros, o 'llums' como decía él. Cuando nació mi madre, él estaba destinado como farero en las islas Columbretes.

-¿Aquellas islas que están enfrente de la costa de Vinarós?
 Exacto. Él vivía en aquel lugar con su familia. Mi madre, de niña, pasó mucho tiempo en aquel paraje, donde el mar lo es todo. Esta convivencia con aquella naturaleza, supongo que la marcó mucho, y esta sensación que ella tenía hacia el mar, creo, yo la he heredado.

- Marcado genéticamente por el mar. Ahora entiendo lo que pretende decirme...
 No es para entender nada. Es simplemente una circunstancia, que seguro influye. Si quieres especular más te diré que mi abuelo, que se llamaba  Miquel Tarrandell, después de estar en las Columbretes, fue destinado al faro del Llobregat, que entonces también era un paraje aislado y solitario.

- Sí, insisto, su vinculación con el mar y Barcelona, es ancestral... Mallorca, Columbretes, Barcelona...
 Yo no diría tanto. Simplemente es un posible factor.

- ¿Ha visitado de nuevo aquellos islotes?
 Sí. Y son maravillosos.

- ¿Y el faro de la punta del Llobregat?
 También

- Volvamos a Barcelona, ¿de verdad cree que la ciudad está recuperando su mar?
 Por descontado. Con la actuación de los gobiernos democráticos, con el nuevo Pla de Costes, la construcción de la Vila Olímpica, la recuperación del Port Vell y sobre todo la voluntad de recuperar espacios costeros, hasta ahora ocupados por obsoletas edificaciones industriales, que va desde Mongat a las Botigues de Sitges, vamos a crear las condiciones para que el ciudadano tengan una verdadera relación con el mar.

- Desde esta asociación ¿qué se va hacer?
 Nuestra asociación tiene un carácter de dinamizadora de personas. Si en el aspecto de intervención urbanística, como el que te acabo de comentar de eliminar la barrera de edificaciones industriales, tiene un carácter físico, urbanístico, palpable, nuestra asociación 'Barcelona fes-te a la Mar', tiene un carácter más intangible, más, utilizando vocabulario marxista,  más superestructural. El cometido de la asociación es el de dinamizar una serie de actividades, de tipo lúdico cultural, de recuperación de la memoria histórica, de rescatar las tradiciones marítimas, así como de la actividad social que genera el mar.

- ¿Que tipo de socios tiene Barcelona Fes-te a la Mar?
 Muy variados. Es gente que tiene ganas de aportar sus experiencias vinculadas con el mar y darlas a conocer. Desde deportistas a historiadores, de modelistas a escritores.

- Estáis promoviendo un nuevo tipo de embarcación, que llamáis el 'Drag Magic'...
 Sí, entre otras cosas. Creemos que es una tarea importante el abrirse a la sociedad, con iniciativas como estas, que tienen el objetivo de animar a la gente a que aprenda a navegar. En este sentido también vamos a hacer el seguimiento  de lo que va a hacer el navegante vasco José Luis Ugarte, en la Vendée Globe, una regata alrededor del mundo en solitario y sin escalas...

-¿La misma en la que tenía que participar el navegante barcelonés Albert Bargués?
 Sí. Una pena que no haya podido participar en este reto náutico, por falta de financiamiento...

Angel Joaniquet


 (Entrevista traducida del catalán)



martes, 4 de agosto de 2015

Inés Mansilla (navegante y apasionada del mar)


INÉS MANSILLA, UN TRIPULANTE CON DUENDE
[Entrevista publicada en la sección tripulantes de la revista RANC Difusión de marzo'89]

En angloamericano diríamos que tiene ‘soul’. Como estamos en España diremos, que Inés Ana María Mansilla del Campo tiene ‘duende’.
Duende, no en el sentido de duendecillo –tal como decimos quienes vivimos el mundo de la prensa- sino de embrujo, de algo especial, que solo los conocedores del flamenco saben captar.
Inés tiene un ‘duende’ especial que proyecta a toda una tripulación que navega en un two ton que se llama Duende. Inés es como el alma de este velero cuyo armador es Jacinto Rodríguez y cuyo núcleo duro está formado por Jordi Costas, Víctor Morales y Pepe Padrós. Y todos saben que sin Inés las navegaciones del Duende en las distintas regatas, apurando minutos, segundos para superar su rating, serían muy distintas.

-Hay pocas mujeres tripulantes…
Antes sí. Ahora creo que no tanto. La mujer cada vez navega más. Existen, incluso, algunas tripulaciones, solo de mujeres…

-Pero no es la norma…
Pero se está normalizando.

-Usted es una institución en la vela…
Exagera un poco. Lo que pasa es que yo desde siempre he navegado. Y cuando no habían otras mujeres en España navegando en regatas, esto se notaba más.

-O no las dejaban formar parte de las tripulaciones
Puede que hubiera algo de ello…

-Existía el criterio de que las mujeres dan mala suerte en un barco
Sí. Conozco este prejuicio. Un criterio muy machista. Había, y aún hay, letreros en algunos barcos que ponían ‘Mujeres a bordo, no’. Pero ahora está superado.

-Pero, cuando usted empezó a navegar, este prejuicio estaba a flor de piel en muchos armadores…
Puede que haya roto moldes en este sentido. Mi afición a la mar ha hecho que pudiera demostrar que la mujer no da mala suerte a un barco. Al contrario, puede ser el mejor tripulante. El mar no es una cosa de fuerza, sino de maña.

-A parte de navegar con su marido y ser el alma de la tripulación del Duende, usted también ha formado varias tripulaciones exclusivamente femeninas.
En esto sí que soy una pionera. Junto con un grupo de amigas, y con un barco que nos dejaron, el Odiseus, creamos una tripulación enteramente femenina. Eramos las ‘amazonas del mar’. Así se nos llamaba y la formamos Judith Flors, Cuca Padró, Marta Mas y Karen Kenkis. Después formé otra a bordo de un ‘cirrus’, que incluso obtuvimos varios premios, clasificándonos por delante de 42 tripulaciones masculinas en el Trofeu Hivern.

-¿Para usted que es el mar y la navegación?
Para mí el mar y la navegación lo es todo. Contacto pleno con la naturaleza. Un reto constante conmigo misma,  con la gente que participamos en un proyecto. Esto es lo sublime del navegar. Por esto me encanta. No podría vivir si me dijeran que no podría navegar más.

-¡Esto es muy fuerte!
Es que el mar es muy fuerte. Te atrae o te rechaza. A mí me atrae.

-¿Esta vocación náutica, de dónde procede?
El origen de mi envenenamiento por el mar, creo, me viene de cuando vivía en Sidi Ifni, un ex-territorio español en Africa Occidental. Allí mi padre tenía un patín de vela, como los que navegan en la costa catalana y en la temprana edad de tres años ya salía con él. Recuerdo muy bien cómo me llevaba a navegar. Era el Atlántico. Y ya se sabe cómo es de complicado este mar, y más en la costa africana, con grandes olas, ya que en Ifni es una costa de muy poco calado y con vientos procedentes del desierto, el conocido sirocco, lo que hace que el mar arbole siempre. Creo que fue entonces cuando mi afición al mar se me abrió.

-Antes de navegar en crucero usted navegó mucho en vela ligera, ¿cierto?
Sí, en 420 y 470. Incluso he regateado estando embaraza, hasta el punto en que en un Trofeo Maresme, que era una liga que se celebraba en la costa barcelonesa, estuvieron a punto de descalificarnos, a mi marido y a mí, porque en lugar de ir dos en la embarcación, tal como indicaba el reglamento, navegábamos tres –nos comenta con cierta broma.

-¿En qué lugar quedaron en este trofeo?
En segundo lugar.

-Entiendo ¿y quién era el tercer tripulante?
Mi hija María del Mar. Estaba embarazada.

-¡Si no hubieran tenido podio, puede nadie hubiera protestado!
No, hombre. ¡Que era una broma simpática hacia nosotros! El caso de ir ‘tres’ y pesados, en realidad era un hándicap. ¡Nos tendrían que haber dado un mejor rating, como pasa en crucero!

-Sí tiene toda la razón. Volviendo al crucero, ¿qué momentos recuerda con mayor cariño?
Infinidad. Todos los días que navego son para no olvidar. Todos son distintos y en esto está el gran encanto de navegar. Todos los momentos son buenos.

-¿Algún momento malo?
Se olvidan cuando llegas  puerto, pero ya que insiste le diré tres momentos de esos que recordaré siempre, e incluso con cariño, porque haberlos superado significa que asciendes en varios grados tu experiencia náutica. Uno fue un castañazo que tuve con Jacinto en una Copa de España, entre Barcelona y Ciudadela. Íbamos con un ¾ton, y rompimos el stay cuando estábamos a unas 60 millas de Barcelona. Teníamos un levante típico. Dimos la vuelta y a tener temple. También recuerdo otro momento de esos que te curten como marino. Era en una Columbretes. Y otro momento fue volviendo de Denia, con motivo del Mundial que se celebró allí.

-¿Se atrevería a navegar sola?
En otros momentos sí que me ha pasado por la cabeza. Un poco influenciada por mi marido, que le encanta navegar ‘solo’ y ha participado en algunas Mare Nostrum. En otro tiempo he tenido el puntillo de saber si era capaz de realizarla. Pero ahora veo que es muy difícil, porque realizar una navegación en solitario supone un tiempo del que realmente carezco. Tengo muchas obligaciones familiares. He de conformarme con las regatas costeras, de fin de semana o las de verano.

-Y ¿de las regatas a dos, que ahora se ponen de moda?
Sí, me gustaría, pero es un poco como lo que ocurre con las solitarias. ¡Necesitas tiempo!

-Lo que sí parece que el Duende participa en la próxima regata a dos Palma-Alguer
Sí, pero será Jacinto, con otro tripulante, quien la cubrirá.

Angel Joaniquet


jueves, 9 de julio de 2015

Leopoldo Rodés (mecenas y coleccionista de arte)


LEOPOLDO RODÉS, LA SEDUCCIÓN POR EL ARTE
[Entrevista publicada en otoño 2005, en la sección 'encuentros' de Royal Club foto: Diego Muñoz] 

Leopoldo o la seducción por el arte. Leopoldo Rodés Castañé nació en 1935 en Barcelona. Hijo de abogado, también estudió Derecho. No podía ser de otra forma, nos dice. Presidente de MediaPlanning, presidente de honor del Instituto de la Empresa Familiar y miembro de su junta directiva desde su fundación, es consejero de Sogecable, La Caixa y Gas Natural y presidente de Asepeyo, del patronato de la Universidad Ramon Llull, de la Fundación del Museo Arte Contemporáneo de Barcelona… ¿Me olvido algo?...
Pero, además de su destacada trayectoria profesional, empresarial, humana, es notoria su faceta de promotor artístico y de tener una gran pasión por el arte. Esta es la faceta que nos interesa en este encuentro que mantenemos en su casa, cerca del monasterio de Pedralbes. Una pasión que se nos desvela en esta entrevista.

-Es notorio que usted es un gran aficionado al arte ¿Cuándo empezó a interesarse por este mundo?
Desde niño he tenido una especial sensibilidad hacia el objeto artístico. Supongo que mi entorno familiar también lo favorecía, porque siempre he visto pinturas en casa. También disponíamos de una buena biblioteca que me facilitaba la información y los datos que me permitían completar un conocimiento más profundo de las  obras de arte que me gustaban.

-Y esta pasión ha ido creciendo con los años…
Por supuesto. Además viajo con mucha frecuencia, lo que me da la oportunidad de visitar museos. Siempre he tenido gran interés por l evolución del arte y ello me ha llevado a tomar contacto con los movimientos artísticos de cada momento.

-¿Esta  visión amplia e histórica del arte hace que le guste algún periodo determinado?
Precisamente por esta visión global aprecio todos los periodos de la historia del arte. Todos tienen interés para mí. Creo que si te gusta el arte reconoces que toda producción artística del hombre tiene un interés especial.

-¿Cómo reconoce que un objeto tiene un duende especial?
Me guió por el instinto y, por supuesto, por mi conocimiento, Cundo adquiero una obra me la imagino siempre conviviendo con ella. Forma parte de mi vida. Por ello me ha de gustar, sentirme a gusto con ella.  Si he de convivir con ella he de sentirme  gusto con ella, cada vez que tropiece con ella…. Sería absurdo tener una obra que no te guste. Este es mi criterio de selección. Sé que para muchos esto es una forma poco ortodoxa para adquirir un objeto, pero yo me guio por este sentimiento tan subjetivo.

-¿Y si se enamora de un pieza que está en un museo?
Me encantan los museos. Me gusta recorrer sus salas y siempre aprovecho la ocasión de visitarlos. Sé dónde hay piezas que me seducen y disfruto contemplándolas en un entono apropiado para gozar del arte, como lo es un museo.

-¿Se considera coleccionista de arte?
No. Yo soy un amante del arte. Ante todo, una obra me tiene que seducir por ella misma y llegado a este punto, disfruto contemplándola. No busco poseer un cuadro a un autor determinado, y menos por su rendimiento económico. Lo que a mí me motiva a comprar una pieza es que realmente me guste. Tengo piezas de arte, aquí en csa, porque estoy a gusto con ellas y no por un afán coleccionista. Por ello, si no tengo un lugar adecuado para ubicarla y poder disfrutar de ella, no la adquiero y voy a contemplarla a un museo o a una galería, que en el fondo creo son los espacios idóneos para descubrir el arte.

-Así que, ¿se puede ser amante del arte sin ser coleccionista?
Por descontado. Hay muchas personas a las que les interés el arte, aunque no posean una sola obra en su casa.

-¿Y hay coleccionistas a los que no les gusta el arte?
Puede que sí, pero debe ser pocos, porque un coleccionista es, en el fondo, un enamorado del arte. Y si al principio no lo es, a la larga termina rindiéndose hacia él.

-¿Cuándo adquirió su primera pieza artística?
De muy joven. Sería inexacto decir que desde que tengo uso de razón, pero creo que es así.

-¿La primera significativa?
Creo que fue alrededor de los 20 años y era una obra de Antoni Tàpies que, sin duda tuvo una cierta relevancia después de comprarla.

-¿Era el inicio de Tàpies?
Su inicio en el arte abstracto.

-¿Qué le atrajo de aquel cuadro para conectar con la sensibilidad de este artista en un momento en que su arte aún no era reconocido y en unas fechas, supongo, que su forma de hacer era demasiado adelantado para la mentalidad española de la época?
No es que lo entendiera mucho en aquel momento. La verdad es que fue un acto intuitivo, que es, por otra parte, como siempre me he adentrado en el mundo del arte. Y a pesar de que tenía escaso conocimiento del arte abstracto, seguí el consejo de un amigo y me interesó esta obra que se salía de los esquemas que en aquellas fechas nos tenían acostumbrados a ver.

-¿Ahora lo entiende más?
Evidentemente, y compruebo que mi intuición no andaba errada.

-Esta compra, ¿fue entendida por su entorno familiar?
Recuerdo que a mi madre no le gustó nada. Tuve hasta una cierta polémica, por no decir enfado, con él. Incluso por el precio que pagué por el cuadro. Entonces yo le dije que esta obra era baratísima, mientras mi padre me dijo que no tenía sentido. Molesto, añadió, que esta ‘cosa’ que compré la podría haber pintado él, y no solo esa, sino diez más como ella.

-Y pasado el tiempo, ¿Qué dijo?
La realidad puso las cosas en su sitio y es evidente que aquella obra fue baratísima y mi padre habría sido incapaz de realizarla.

-¿Aún la conserva?
Por supuesto. Tengo por ella un especial cariño.

-¿Hacia a dónde va el arte en la actualidad?
Está en un periodo de evolución muy importante. De cambio conceptual. El arte siempre evoluciona, pero ahora va más deprisa, como la sociedad actual. Aún domina la abstracción, aunque hay un movimiento de regreso al arte figurativo, pero no se puede hablar de una tendencia determinada.

-¿No existe un cierto mimetismo que nos hace admirar obras, nos hace visitar museos y recintos, que hemos elevado a la categoría de mitos, por los catálogos de divulgación turística?
Puede ser, pero este fenómeno turístico afecta a los museos de arte clásico reconocidos en los que existen piezas como la Gioconda, la Rendición de Breda o el Gernika, y que se venden como referencia turística. Sí, son objetos de obligada visita y cuando se a París, Londres, Florencia o Nueva York hay que justificar el viaje visitando ciertas obras de arte.

-El arte contemporáneo está en edificios, está encerrado en envoltorios  arquitectónicos que hacen más atractivas estas visitas y desempeñan un papel importante para cautivar a un posible publico receptor. ¿Qué piensa de ello?
Tal vez, pero no se le tiene que dar más importancia ni exagerar su relevancia más de lo que se merece. Reconozco que la arquitectura forma parte del arte, pero hay que ser ecuánimes. A veces el arquitecto piensa más en la estética de su obra que en la función, en este caso un museo, por la que diseña. Puede que se hayan construido edificios  en los que después la exhibición es complicada. El continente que alberga la obra exhibida es importante, pero no hay que olvidar que desde el punto de vista de la obra de arte el contenido, es decir, la obra en sí, es lo realmente interesante.

-¿Qué museos son una referencia y no caen en este error?
Respecto a los museos clásicos las referencias son las de siempre, el Prado, el Louvre, la National Gallery de Londres, los Ufizzi, el Hermitage… Y si hablamos de arte moderno, por supuesto el MOMA. En cuanto al arte actual, hoy por hoy los centros más activos, están, en mi opinión, en Nueva York y, probablemente, Londres y Berlín.

-¿Hay que ver el arte como un valor de mercado?
El arte es un valor de creatividad humana, pero ésta se halla fuertemente influenciada por el esplendo económico en el que el artista tiene su entorno de actividad. Así en el Cinquecento el poder económico hizo que Italia fuera el foco del arte. Allí surgieron los verdaderos creadores del Renacimiento, o la Corte española de los Austrias, con el Siglo de Oro español, o la Europa industrial del siglo XIX, cuyo foco económico estuvo entre París y Londres. Hoy este poder económico se encuentra en Estados Unidos, y es allí donde procede básicamente la actual creación artística. Esto no es bueno ni malo, simplemente es así. El arte como valor de mercado va paralelo al signo de la capacidad económica que lo engendra.

-¿Y esta pieza artística, pierde valor de mercado cuando se encierra en un museo?
Depende del museo. Para un Prado o un Louvre, la venta de una pieza carismática sería impensable. Se montaría un gran escándalo. Pero hay museos que venden alguna pieza y, por tanto, salen al circuito comercial.

-¿Asiste a subastas de arte?
No. Pero las sigo. Forma parte de la afición por el arte. Y son ellas las que, en buena medida, marcan el mercado y las tendencias.


Angel Joaniquet

jueves, 26 de febrero de 2015

Toni Tió (empresario, regatista, velero)


UN MAESTRO DEL VIENTO
[Entrevista publicada en la revista Mediterránea, de febrero 1995]

Si usted navega a vela tiene muchas posibilidades de que el elemento motriz de su embarcación lo haya confeccionado Toni Tió. Este deportista nato, que ya desde joven compaginaba sus estudios de ingeniería industrial con la práctica de la vela, es una referencia empresarial en el mundo de la vela española. 

Empezó a navegar probando todas las modalidades de vela que se practicaba en Cataluña (desde el patín, pasando por el finn, el 470, el soling) hasta saltar a la vela crucero, ya como patrón de veleros que participaban en la mítica  regata inglesa Fastnet, en la que quedó segundo en el año 1975 con el Flamingo. Conquistó el campeonato de Europa de 1/4 ton. en 1978 y ya en la década de los ochenta, participó en el circuito de regatas del SORC, en el calendario norteamericano.  

Pero Toni Tió es algo más que un industrial o un empresario: es una persona enamorada del mar, del viento, de la naturaleza. En su 'factoría de velas' en Vilassar, mantenemos una charla, más metafísica, que física, sobre este elemento mágico que es el viento.

-¿Para diseñar una vela, se ha de saber navegar?
            Ayuda mucho. A parte del aspecto puramente técnico, de física aplicada, el diseño de una vela, después de integrarlo en un proceso industrial, para un velero –diseñador y confeccionador de velas- es muy importante, conocer las reacciones del viento en una embarcación y, sin duda, si éste tiene experiencia en navegar, le ayudará mucho, porque supondrá saber lo que ello comporta, y conocer previamente como actúa el viento sobre una superficie vélica. Si a priori este comportamiento lo ha experimentado antes, navegando, llevando un barco, le será mucho mas fácil su tarea, a la vez que apasionante, del diseño de unas velas.

-Toni Tió, ¿ha sabido diferenciar la vertiente empresarial, de industrial dedicado a proveer veleros, al estrictamente personal, en su aspecto deportivo?
            Sí. Mí faceta deportiva es un cuestión netamente privada. No he  querido hacer nunca bandera de ella, aunque evidentemente, a veces, esto es inevitable.

-¿Le sale su veta de navegante de competición… cuando 'dibuja' una vela?
            Seguro. Como entusiasta del mar, del viento, y de la competición, cuando me pongo delante del ordenador, o delante de un papel, para concebir una vela, mi experiencia como navegante tiene un rol importante. Y el espíritu competitivo hace que intente diseñar 'la mejor vela para este tipo de barco'. Es importante saber que ha de ser resistente y amoldable a un elemento duro e imprevisible, como es el viento. Y todo ello, y más si es para una embarcación destinada a mar abierto, te exige conocimiento, experiencia y dureza en la ejecución.

-¿Que es para usted el viento?
            A parte de mi actual forma de ganarme la vida, diseñando y confeccionado velas..., ¿qué es para mi el viento?... pues, es algo indefinible, que atrae, por que es imposible de ver, pero si notarlo y comprobar sus efectos. No lo ves, pero lo sientes, y de forma muy patente a través de sus efectos físicos sobre la naturaleza y en las personas. Hay vientos que tonifican, otros, incluso, enloquecen a los animales y personas.

-¡Pero el viento se ve, o eso dicen los regatistas!
            Claro que se ve. Ves sus efectos en los leves borreguitos que se levantan en la superficie del agua. Se ve en el horizonte, cuando está quebradizo. Su inexistencia se nota en los momentos de calma y mar plana. Lo ves a través de color que toma el cielo en una determinada hora. Y lo notas en la sacudida de una vela o en la rigidez que toma el timón… Este sentimiento, de notar lo intangible, de sentir lo invisible, de no verlo y tenerlo presente, hace que entres en comunicación, a través de él, con el entorno natural que te rodea, allí donde lo sientes.

-Sí, el viento está en todas partes. Es el aire en movimiento dicen…
            El viento lo envuelve todo. Y aún sin verlo, notas su presencia. Si un persona tiene ocasión de disponer  de un instrumento (molinos de viento, por ejemplo), o de un vehículo, como lo es una embarcación a vela, se le puede transmitir y notar esta fuerza invisible que nos envuelve, -que es el viento- y poderlo dominar, y jugar con él. La sensación y el efecto que esto ocasiona a quien lo prueba hace que se enganche en esta práctica y que ya no pueda vivir sin él.

-¿El viento es un medio para comunicarse con la naturaleza…?
Gracias a la vela, te comunicas con el viento. Conectas con él y él te pone en conexión con la naturaleza. El viento, con su halo invisible, te ayuda a comprenderla, a quererla y a respetarla. En definitiva, a integrarte en ella. Te absorbe. Incluso te hace reflexionar. Sentir. Gozar. Es un estilo de vida.

-¿Qué vientos le dicen algo?
            Como persona nacida en  Sant Pol de Mar, un pueblo del Maresme, lo que antes se conocía como la Costa de Llevant de Barcelona, me siento identificado con el viento térmico de esta zona marítima. Aquí no tenemos nortes (la conocida Tramontana), ya que la cordillera del Litoral del Montnegre, el Corredor, Sant Mateu, el mismo Montseny, hacen de barrera protectora. Por esto me gusta mucho para navegar el excelente viento térmico (conocido como marinadas, por que vienen del mar) que aquí denominamos garbí, ya que nos viene un poco del SW. Lo que sí tenemos en esta costa son los duros levantes (vientos del Este) e incluso los xalocs i mitjorn, que proceden del Sur y a veces son terribles. Pero por lo general en esta zona gozamos del garbinet. Cuando sopla Tramontana, aquí suele entrar un levante, no húmedo, con cielo sereno, ideal para correrlo con pequeñas embarcaciones en paralelo a la costa, pero intentando no alejarse del socaire del litoral, para no perderse en medio del canal balear…

-Y de otras zonas, ¿cuales son sus vientos amigos?
En todas partes existen estos vientos de marinada, excelentes para navegar. Así, cuando navego por Mallorca y entra el conocido embat, me recuerda mucho a nuestro garbí de la costa barcelonesa, al igual que cuando estoy en Huelva y entra el foreño, o en Galicia con los noroestes, o cuando estoy en la costa sur de Inglaterra, en el Solent, que con el cambio de marea entra el viento de mar. Todos estos vientos me hablan como en casa. Todos son similares, a pesar de estar en muy distinta latitud. Y con todos ellos he disfrutado navegando a vela. Para no hablar del alisio del Atlántico, el fantástico viento que sopla desde las Canarias hasta el mismo Caribe.

Angel Joaniquet