viernes, 1 de marzo de 2013

Marc Forné i Molné (jefe del Gobierno andorrano)



[Entrevista publicada en la revista ‘selectaBarcelona’, invierno 2003]

UN LIBERAL EN LA SACRISTIA

Marc Forné i Molné tiene alma liberal. Hijo de un oficial de la República española exiliado en Andorra, nació en la Massana en 1946. Licenciado en Derecho por la Universidad de Barcelona, ha trabajado como burócrata en el departamento de Servicios Públicos del Consell General de les Valls d’Andorra. Elegido el 12 de diciembre de 1993 conseller general del Grupo Liberal andorrano, desde diciembre de 1994 es el jefe del Gobierno del Principado de Andorra. Su política, inspirada en el liberalismo, intenta mantener el bajo nivel de impuestos en este mini estado y evitar cualquier deriva estatalista. Andorra se ha abierto al exterior, despojándose del paternalismo encorsetado de sus copríncipes que los representaban a nivel internacional. Para este paso de autosuficiencia se necesitaba de un personaje de talante ‘liberal’.

-  ¿Cómo ve el presidente de un coprincipado de origen medieval al país que gobierna, ya entrado en siglo XXI?
            Como un país moderno que se está preparando para los retos que nuestra sociedad actual. Un país que mantiene los valores de su identidad, como seguir siendo un pueblo de acogida, y que conserva y respeta las pequeñas cosas de la vida diaria, lo cotidiano.

- ‘Andorra, país del Pirineo’, ¿qué significa este lema para Andorra en su personalidad y en su economía?
            El lema es acertadísimo. En pocas palabras refleja nuestra identidad: somos el país de los Pirineos y esto marca nuestra personalidad de gente enclavada en valles y montañas, orgullosos de nuestra identidad como Estado.

- Andorra se está homologando con el resto de la comunidad internacional, dejando de lado su estructura de Estado feudal. ¿Qué ventajas y desventajas tiene esta homologación?
            No creo que haya desventaja alguna en el hecho de habernos integrado en el ordenamiento jurídico y político mundial. Al contrario, el reconocimiento internacional que ello conlleva es muy beneficioso en todos los ámbitos, desde el estrictamente decisorio (la potestad de decidir independientemente) hasta el meramente instrumental (algo tan sencillo como tener un código telefónico internacional).

- ¿Se sentía abrumados por la vecindad de dos grandes estados, de donde proceden sus coprincipes?
            En absoluto. Nuestros dos copríncipes son la garantía de nuestra independencia, de nuestra identidad. Aparte mantenemos unas relaciones excelentes con nuestros vecinos, de los que recibimos el mayor número de turistas. Además, las comunidades extranjeras más consolidadas y numerosas en Andorra son la española y la francesa. Por ello hemos subscrito desde hace años tratados trilaterales entre los tres estados con la finalidad de facilitar al máximo la circulación y el establecimiento recíprocos de sus ciudadanos, además de subscribir un gran número de acuerdos puntuales tendentes a solucionar muchos problemas en los ámbitos administrativo, educativo, de seguridad social, cultural o de comunicaciones, entre otros.

- Hacia donde mira más Andorra, ¿al Atlántico o al Mediterráneo?
            Debido a su situación geográfica, nuestras relaciones con los países del arco mediterráneo son más intensas. No obstante, a modo de ejemplo, y tomando como referencia el turismo, los visitantes de Portugal y el Reino Unido son cada vez más numerosos, por no citar al turista francés que nos viene de la vertiente atlántica. También estamos experimentando cierto auge del turismo procedente de países más alejados, como el caso de los ciudadanos rusos, sobre todo en invierno, para esquiar.

- ¿Andorra es un país más republicano que obispal?
            Andorra no es ni republicana ni obispal, porque de haber sido así no sería independiente. Además estos rasgos son inherentes solo a nuestros copríncipes,  ¡no a nuestro Estado! Según nuestra constitución, Andorra adopta la forma de coprincipado parlamentario y son justamente nuestros dos jefes de Estado, mediante su equidad, los garantes de nuestra soberanía.

- ¿Entrar en las instituciones internacionales ha servido para que Andorra sea reconocida como un Estado propio?
            El ingresar en organismos internacionales ha significado para Andorra el paso de un reconocimiento de facto a un reconocimiento de iure, sobre todo por lo que respecta a la posibilidad de regir unilateralmente su política internacional o la facultad de subscribir tratados que consideremos más beneficiosos para el país, sin intermediación alguna.

- ¿Qué coste económico tiene este ‘lujo’ de estar en el mundo?
            Mi país formará parte de los más importantes foros internacionales, según sus posibilidades. Pero como ejemplo le puedo decir que Andorra ha sido de los primeros países que habrá dedicado, a finales de esta legislatura, el 0,7% de su presupuesto general a la Cooperación Internacional. En este sentido, al principio de la legislatura, se creó, en el seno del Ministerio de Asuntos Exteriores, el Departamento de Asuntos Multilaterales y Cooperación y Desarrollo, que estudia la idoneidad de nuestras ayudas y propone destinatarios de las mismas. Por lo que respecta a la representación internacional de Andorra, se está llevando a cabo de forma racionalizada y con especial incidencia en países con los que nos unen relaciones fuertes, tanto en el ámbito demográfico como en el económico.

- ¿Qué puede decirle a la comunidad internacional un país como Andorra?
            En mis recientes intervenciones ante el plenario de la Asamblea de las Naciones Unidad siempre procuro hacer un llamamiento a la paz, la misma paz que ha mantenido sin guerras a mi país durante más de 700 años y que ha hecho pervivir su independencia y sus instituciones a lo largo de todo este tiempo.

Angel Joaniquet

jueves, 14 de febrero de 2013

Theresa Zabell (bicampeona olímpica)

Theresa Zabell, medalla de oro olímpica por partida doble (foto: A.J.)
[Entrevista publicada en la sección navegando con... de la revista 'náutas', verano 2007]

FASCINADA POR LOS JUEGOS OLIMPICOS Y EL MAR

Theresa Zabell, malagueña, actual vicepresidente del Comité Olímpico Español, es el único deportista español, en este caso femenina, que ha revalidado el oro en dos olimpiadas consecutivas. Fue en los Juegos de Atlanta, cuando repitió el título olímpico en la clase 470, después de haberlo ganado cuatro años antes en Barcelona. En recuerdo de aquella proeza, única en el deporte español, es el tatuaje con los cinco aros olímpicos, que tiene grabado en su tobillo del pie derecho.

…Nunca me han gustado los tatuajes, pero fue como una promesa -nos confiesa Theresa, cuando descubrimos su secreto-
- Explícanoslo …
            Sí. Fue por una especie de promesa que me hice en Barcelona, de que si ganaba los Juegos me haría un tatuaje. A mi no me gustan los tatuajes, pero fue como un arrebato…

-Y cumpliste la promesa.
            Bueno, me lo hice varios años después, ya que cuando gané el oro en Barcelona y me lo quise hacer allí, iba a sitios que no me daban la suficiente garantía de que me lo hicieran bien, y sobre todo no me inspiraban una cierta seguridad.

-Es que los tatuajes, en aquella época, aún no se habían convertido en un objeto de moda
            Si, era aún un tema bastante duro, de gente arriesgada. Pero por otra parte era un tema, muy marinero. Fui a varios sitios, pero no me fié de que me hicieran bien los aros. Ya sabes, lo de las proporciones, su colocación, las distancias entre ellos. Tampoco me convencían las medidas higiénicas. Entonces eran lugares muy siniestros. Además donde iba no me garantizaban en diseñar bien los aros olímpicos, que era lo que yo quería.

-O sea que se te enfrió la promesa.
            Aparentemente sí, pero en el fondo, no. Fue después de los Juegos de Atlanta, cuando gané el segundo oro olímpico, cuando decidí hacérmelos de nuevo. Entonces había evolucionado mucho la técnica del tatuaje. Ya habían verdaderos artistas que se instalaron en España, y en Denia, ví, como unos alemanes realizaban grabados con una cierta gracia y con unas garantías de salubridad suficientes y decidí dar el paso.

-El olímpismo lo tienes muy grabado, ¿cuando lo descubriste?
            Descubrí el olimpismo por la televisión. Tenía 11 años. Lo recuerdo como si fuera ahora. Estaba en Inglaterra, en casa de unos familiares, pasando el verano, para perfeccionar el inglés, cuando de repente me quedé boquiabierta mirando las pruebas de atletismo que se retransmitían desde Montreal. Allí organizaron los juegos en 1976.

-¿Quedaste fascinada?
            Si. Vi todos aquellos atletas competir delante de tanta gente, y ser observados por todo el mundo, que me fascinó. Además  ya de pequeña me gustaba mucho el deporte. Los practicaba todos, el atletismo, el tenis, el baloncesto. Incluso el año anterior me habían metido en un barco de vela, con un cierto traumatismo. No sé, toda aquella ceremonia del deporte, me impresionó, por su escenografía, y por la belleza que proyectaba. Además no tenia ni idea de que existieran estos juegos deportivos.

-Fue como una iluminación…
            Me quede encantada y continué mirando las retrasmisiones los días siguientes. Aquella misma tarde soñé que yo también quería ser una de estas atletas que estaban en el estadio.  No sabía en que deporte, pero pensé que me encantaría participar en una olimpiada.

-Y lo conseguiste.
            Si. Años después, cuando ya navegaba a vela, puse todo mi empeño en ser olímpica y sobre todo cuando me enteré que la IYRU, la federación internacional de vela, iba a reconocer a una clase de vela exclusivamente para mujeres en los Juegos de Seul, Pero ya desde mucho antes, mi entusiasmo olímpico se moldeó siguiendo, como espectadora televisiva, los Juegos de Moscú y siguiendo  con un verdadero fervor, los de Los Ángeles. Recuerdo que entonces ya competía en vela, en la clase Europe, y fue cuando me enteré , que por una por una imposición del Comité Olímpico Internacional, la federación Internacional de Vela ponía una clase olímpica femenina para los próximos,  que fue la clase 470.

-Pero tu navegabas en la clase Europe ¿no?
            Sí. Incluso pensé, que era una pena que no hubieran elegido una clase  individual, como el Europe, que era en la que yo navegaba. Pero bueno. Recuerdo que la Federación Española, ante este nuevo hecho, comenzó hacer concentraciones de chicas que navegábamos, para seleccionar un equipo femenino de 470. Yo probé el barco, y recuerdo que me encantó. Enseguida me hice con el barco y me acople muy bien a él. Incluso hice la preselección para ir a Seul, y la ganamos, Navegaba con una chica santanderina llamada Zane Yllera. Pero a pesar de ganar las selectivas, no nos escogieron para ir a Seul.

-¿Fue tu primera desilusión deportiva?
Fue una desilusión tremenda, porque no nos lo esperábamos. Y además nadie se molestó en decirnos la razón por la que no fuimos seleccionadas para ir a Corea. Fue una decisión en la que, ahora, pasados 20 años todavía nunca he llegado a saber el por qué. A lo mejor tenían sus razones, aunque yo no lo comprendiera. Pero aún no me han dicho el porqué de aquella decisión.

-¿Te afectó mucho…?
Mucho. Después de Seul estuve algunos meses sin navegar. Esta decisión me desmotivó mucho. Incluso pensé en dejar la competición. Pero después, pasados unos meses,  te das cuenta de que no puedes dejar lo que te gusta, que la competición  te encanta, y decidí volver. Sobre todo, me motivó mucho el hecho de que se hubieran elegido a Barcelona como sede olímpica de los próximos Juegos. Y quise competir en ellos. Hice pareja con Patricia Guerra, hicimos la selección oportuna, esta vez la ganamos y si fuimos las designadas para estar en los Juegos...

-¿Me has comentado que tu primer contacto con la vela fue traumatizante?
Total. Era cuando tenia 10 años. Mi primera subida a bordo de un barco solo, fue en una Feria de Fuengirola. Es una feria que se realiza en el mes de octubre. En Fuengirola nunca llueve, pero cuando se celebra la feria, llueve. Y como no, aquel año también llovió, y hacia muy mal tiempo. Recuerdo que aunque no había club náutico entonces, el ayuntamiento organizó un cursillo para los niños del pueblo, y a mi me apuntaron. Y fue terrible. Me metieron en un Optimist, sin tener ni idea, con un tiempo infernal y me encontré en medio del mar. Supongo que si lo mirara ahora no estaba tan tremendo, pero desde mi perspectiva infantil, recuerdo que me quede horrorizada. Me espanté tanto, que dije que nunca más navegaría. Llegué mojada a tierra, además hacia mucho viento, no controlaba un palo horizontal que me golpeaba continuamente, el ruido del flamear de las velas me traumatizó, en fin lo pasé fatal. Sin ropa adecuada, me pareció que esta actividad era la más incómoda y patética del mundo. Bueno, que salí traumatizada...

-¿Como superaste este trauma?
            Después de esta experiencia no pensé más en la vela, Pero como te he comentado, me gustaba mucho el deporte, me gusta, me encantaban todos, el atletismo, el tenis, el baloncesto. Y los practicaba en el colegio, con las amigas. Sin embargo cuando cumplí los 14 años, se produjo un cambio de colegio y con un grupo de amigas intimas, que nos separábamos por el tema de colegio, decidimos hacer algo juntas aquel verano. Aquel año se acababa de crear un club náutico en Fuengirola, en el que el padre de una de mis amigas estaba muy involucrado, y nos convencieron en hacer un curso de vela

-¿Y aceptaste?
            En principio advertí a mis amigas, que esto de la vela era un rollo, que yo ya lo había probado hacia años, y no me gustó nada y que no era nada divertido Pero ellas, tozudas, quisieron hacerlo y al final me convencieron.

-¿Y superaste el trauma?
            Si, Pero he de decir que hizo mejor tiempo, y esto es muy importante para iniciarte en la vela, además no hizo tanto viento, como en aquella primera experiencia, y sobre todo, creo, que crecí un poco. Y curiosamente mientras a mis otras amigas, no les gustó la vela, a mi me comenzó a gustar, y continué navegando.

-¿Te enganchaste a la competición?
            Empecé a competir en la clase Europe ya que a los 14 años ya no era conveniente entrar en Optimist. Y las regatas a nivel local me fueron muy bien, después me animó mucho el quedar bien clasificada a nivel nacional y gané el campeonato de España, a nivel femenino y al año siguiente pude ir la campeonato del mundo en Holanda, donde éramos unas 80 participantes y quede entre las 30 primeras. A partir de aquí todo se precipitó. Y mi pasión por el deporte, mi seguimiento de los Juegos de Los Ángeles, consolidaron mi trayectoria futura como regatista.

-¿Eras muy competitiva?
            Creo que sí, sobre todo en mi etapa olímpica. Pero cuando empecé a navegar lo hacía por el placer de  navegar. Lo que pasa es que en España el deporte de la vela está muy enfocado a la pura competición, por lo menos en la época en que yo empecé a competir. La verdad fue que cuando empecé era para estar con un grupo de amigos. El resto cayó por su propio peso. El entorno te obliga, además me había propuesto una meta. Entonces ya entra el compromiso con uno mismo.

-¿Que compromisos tienes ahora con el deporte?
            A parte de ser miembro del Comité Olímpico Español, que es todo un orgullo y una satisfacción, creo que todo deportista debe algo a la sociedad que le ha permitido poder cumplir su sueño como deportista. Cuando deje la vela olímpica me consideré una afortunada en poder haber  realizado mis sueños…. Es entonces cuando te das cuenta que los deportistas tenemos la obligación moral de devolver a la sociedad todo lo que ésta nos ha dado y ayudado. De aquí, hace unos nueve años, decidí crear una fundación, Ecomar, donde pudiera devolver  algo, un granito de arena, a la sociedad que tanto me ayudó.

-¿Qué pretende Ecomar?
            Nuestra actuación tiene tres pilares: el fomento del deporte, la concienciación sobre el medioambiente y el de la educación integral. Queremos que los niños aprendan a navegar, que se den cuenta de que el deporte de la vela es una actividad divertida, y enseñar los valores de la cultura del mar y del respeto a la naturaleza. Trasmitir estos objetivos a los niños de toda España, aunando fuerzas con los principales clubes náuticos españoles y escuelas de vela de toda España es nuestro reto.

-¿Entre ellos están muchos clubes de la Asociacion de Clubes Náuticos Españoles?.
            Si están los clubes del Mediterráneo de Málaga, el Abra, el Astur de Regatas, el Nautico de Valencia y el de Castellón, y los de Bayona y la Coruña.

-Ecologismo y olímpismo son unos valores muy del siglo XXI...
            El Comité Olímpico Internacional actualmente dice que el tercer pilar del olimpismo es el medio ambiente, es decir la ecología, el respeto al nuestro planeta, y además, creo que la ecología se entiende más y mejor si haces deporte, por que en el fondo la naturaleza equilibrada  es el escenario del deporte. Una naturaleza contaminada, es antagónica con la practica deportiva. Hemos de tener un entorno favorable, para la buena practica del deporte. Esto es lo que pretendemos divulgar en los talleres Ecomar.

-¿Como ves el movimiento olímpico en España?
            El olimpismo ha llegado a una dimensión que hace treinta años nadie lo hubiera imaginado. Era impensable. Los aros Olímpicos, son uno de los logotipos más conocidos del mundo y hay poca gente en el mundo que no los reconozca. El movimiento olímpico es ahora como una filosofía de vida.

-¿Hay afición al vela en España?
            Poca, la vemos como una cosa inaccesible, pensamos que es elitista, y esto es un error. Hay que cambiar. Somos un país de mar. Y hay que aprovecharlo. Es necesario hacer pequeñas acciones, para erradicar la idea de que estamos de espaldas a él. Un ejemplo positivo en cambiar esta imagen es el programa del ayuntamiento de Cádiz, que ha hecho un esfuerzo para que los niños gaditanos aprendan a navegar a vela. Desde hace 10 años, y  durante dos años, un día por semana, reciben, desde los institutos, la enseñanza y la  práctica necesaria para conocer la vela. Resultado: todos niños de Cádiz saben navegar.


Angel Joaniquet

martes, 5 de febrero de 2013

Enric Puig (perfumista y aficionado al mar)

 Enric Puig, sentado en una silla modelo 'Barcelona' de Mies van der Rohe (foto: Diego Múñoz)



[Entrevista publicada en la sección Barcelona vista por... de la revista ‘SelectaBarcelona’, de otoño 2000]

PASION… POR EL MAR DE BARCELONA

Enric Puig es miembro de una saga de perfumistas barceloneses que han extendido el nombre de Barcelona por todo el mundo. Gran apasionado del mar, ha sabido proyectar el olor que inspira el Mediterráneo más allá de nuestro horizonte. Esta pasión por el mar le ha hecho asumir, a lo largo de su vida, relevantes cargos relacionados con él. A parte de ser el armador del velero Azur de Puig que, además de contar con una selecta y competitiva tripulación (integrada por grandes regatistas como la condesa de Palma, infanta Cristina de Borbón, su prima Alexia de Grecia o Fernando León, oro olímpico de vela), siempre está en cabeza de las principales regatas del Mediterráneo, Enric Puig también es el presidente del Salón Náutico Internacional de Barcelona y vicepresidente del Real Club Náutico de Barcelona, toda una institución en el mundo de la vela internacional.

“Esta vinculación con el mar y la vela nos viene de lejos. Toda mi familia siente enorme atracción por el mar –nos comenta Enric Puig-. Desde la firma Antonio Puig S.A., y gracias al mar, hemos tenido un 'feeling' especial por el deporte de la vela, del que pienso que es la práctica de navegación que mejor facilita el contacto de una persona con el mar y la naturaleza. El mar, evidentemente, también se puede disfrutar desde una playa, bañándose en la orilla y tomando el sol, pero no transmite la intensidad y la emoción que se siente navegando sobre él a vela pues te acerca a todos los elementos esenciales de la naturaleza –el agua, el viento, el sol o su esencia- y, de esta forma, alcanzas con ellos una compenetración que te permite disfrutar de la naturaleza de la forma más pura”.

-¿Esta emoción que siente por la vela le animó a fomentar actividades náuticas?
            Nuestra vinculación con el mar nos impulsó, hace más de 20 años, a apoyar una regata que entonces estaba patrocinada conjuntamente por el Real Club Náutico de Barcelona y el de Palma de Mallorca. Esta regata, en la actualidad la más importante del Mediterráneo, es la Copa del Rey, que anualmente se celebra en aguas de Palma de Mallorca y que cuenta con el patrocinio de nuestra marca Agua Brava.

 [Agua Brava es una de las marcas emblemáticas de Perfumes Puig. Enric Puig la define como una colonia que evoca la esencia del olor del mar Mediterráneo. Nosotros hemos comprobado que su aroma es la fragancia dominante de muchos tripulantes del yachting que navegan en los campos de regata más prestigiosos del mundo. La fragancia de Agua Brava se ha convertido en todo un símbolo que, además, ha proyectado el nombre de Barcelona y del Mediterráneo al mundo].

-Perfumes Puig siempre ha tenido como seña de identidad de sus productos la palabra Barcelona ¿Por qué?
            Porque siempre hemos creído que la palabra Barcelona es un distintivo que define a nuestros productos, que informa del origen y el estilo del lugar donde han sido concebidos. Mi padre, Antonio Puig, siempre dio mucha importancia a este concepto.

[Enric Puig es hijo del gran industrial y artista de la perfumería que fuera Antonio Puig. A lo largo de su vida Enrique, tal como se le conoce fuera de su entorno barcelonés, se ha convertido en un propagador del estilo de Barcelona en todo el mundo. Su vida es una secuencia continua de viajes por las principales ciudades del planeta. Este trajín viajero se inició hace más de 45 años y ha hecho de él un gentleman cosmopolita, un barcelonés universal, que ejerce, de forma natural, de auténtico embajador de su ciudad.].

-Barcelona, ¿denominación de origen y de calidad…?
            El que Barcelona sea un punto de referencia de la mediterraneidad –lo que ahora ha dado en llamarse ‘lo latino’ en metrópolis de peso como Nueva York, Miami, Londres o París-, tiene mucho que ver con la influencia que han tenido los productos de la marca Puig. Pero lo más grande de esta realidad es que hoy este barcelonismo, impregnado de olores mediterráneos, se extiende también a ciudades de la órbita del océano Pacífico como Tokio, Sydney, Singapur y San Francisco. Las fragancias que salen de la factoría de Antonio Puig, por tanto, cautivan.

Nuestra tertulia con Enric Puig transcurre sentados en una silla ‘Barcelona’ diseñada por Mies van der Rohe para la Exposición Universal de Barcelona del 29. Hablamos amplio y tendido sobre la idea de que la mediterraneidad está conquistando el mundo. “El Mediterráneo es el mar clásico por excelencia –nos señala Enric Puig-. El Atlántico o el Pacífico son océanos, son mares abiertos, inmensos. El Mediterráneo tiene, por el contrario, una peculiaridad: al ser cerrado es un mar doméstico, o sea, domesticado, racionalizado a la medida del hombre, un mar que ofrece refugio y descanso. Es un mar puerto, del que parten las grandes ideas, ya que hay tiempo para pensar. No en vano, el Mediterráneo marcó e inspiró el canon de la belleza y la vida equilibrada de los clásicos, en contra del océano, que es demasiado inmenso y a veces desmesurado, trágico. Los clásicos amaron con pasión este mar porque es brillante, fresco, vitalista, azul, y esta idea seduce hoy al mundo entero”.

-De todos los mares que conoce, se queda, por tanto, con el Mediterráneo…
            Para mí, y es una opinión personal, pero muy generalizada sobre todo entre las personas que han nacido en el Mediterráneo, es el mejor mar del mundo, aunque ello no me impide admirar otros mares. En el fondo me gustan todos, ya que el mar se hace querer. Nunca es igual, aun siendo siempre el mismo; nunca se repite, aunque lo mires desde la misma perspectiva y desde el mismo lugar. Cambia según los momentos, las horas, la luz, los vientos, las estaciones del año… Precisamente mi hermano Antoni Puig, otro enamorado del mar, ha realizado una exposición de pintura que ha titulado ‘Pintures de mar’ pues todos los cuadros son visiones del mar desde un mismo lugar. Un punto de vista fijo, pero con la peculiaridad de que ha sido captado en distintos momentos.

-¡Se emociona cuando habla de la mar…!
            Siempre. En mis continuos viajes a Nueva York, o a cualquier otra ciudad que me obligue cruzar el mar, me encandilo mirándolo a través de la ventana del avión, a pesar de que haya hecho ese viaje centenares de veces. Cuando nos acercamos a Manhattan y el avión recorre la costa del cabo Cook, el litoral de Boston, la inmensa Long Island, me emociono. No me canso de contemplarlo.

-Y cuando llega a la gran metrópolis, ¿piensa en Barcelona o queda sumergido en la gran manzana?
Entonces pienso en el mar de Barcelona (Sonrie).

-¿Nuestra ciudad ha perdido protagonismo a escala internacional después de los Juegos Olímpicos?
No, al contrario. Los Juegos significaron un gran impulso y este impulso no se ha perdido en absoluto. Puede que desde una perspectiva local, desde España, incluso desde aquí, aparentemente parezca que Barcelona está perdiendo peso a nivel internacional. Pero eso es falso. Yo, que estoy continuamente viajando, percibo que es todo lo contrario. Un ejemplo: el pasado viernes, en el aeropuerto de Nueva York, estaban anunciados seis vuelos hacia Barcelona. ¿Sabes quién iba a bordo? Turistas de alto poder adquisitivo que tenían en nuestra ciudad su punto de destino para realizar un crucero por el Mediterráneo. Y ello se debe a que la Ciudad Condal es el punto de encuentro y partida de los periplos organizados por las grandes compañías de cruceros turísticos. Esto da una idea de que no está perdiendo protagonismo, sino que, por el contrario, Barcelona es el mejor reclamo para atraer un turismo de calidad estadounidense, canadiense o japonés hacia Europa y el Mediterráneo. Estas personas descubren los encantos de nuestra ciudad y del mar que nos rodea. En esencia, vienen a vivir una experiencia con el Mediterráneo, nuestro mar. En los años setenta yo constataba en el transcurso de mis viajes que muchas personas no sabían dónde estaba Barcelona; hoy eso es impensable ya que en todo el mundo se conoce nuestra ciudad.

-¿Somos, pues, una ciudad de moda?
Sí, pero no de moda pasajera. Marcamos estilo, nos admiran y nos siguen. Estamos en una situación geográfica privilegiada. Tenemos el mejor clima del mundo, estamos rodeados de montañas, disfrutamos de una climatología sin los rigores de unos inviernos gélidos ni unos veranos tórridos. El invierno nos envuelve con un frío suave, el necesario para olvidarnos temporalmente del cálido estío. Nuestra ciudad tiene una dimensión humana, envidiable ya que no es una macrourbe como Nueva York, México, Londres o incluso París, sino que, por el contrario, es una ciudad que nos permite dominarla y que se puede disfrutar a pie. Es, además, activa, pero no superestresante. Se vive y se trabaja, pero con seny, aunque también es verdad que de vez en cuando se nos escapa la rauxa, el desenfreno, que a  veces es necesario para conferir el punto de energía y rabia que conviene sacar en algunos momentos. En fin, aquí se trabaja, pero también se vive. Se improvisa, pero se hacen las cosas bien, pues nuestro entorno, nuestro carácter, la misma disposición de la ciudad, provoca una creatividad que en otras partes del mundo buscan y a veces no encuentran.

-Señor Puig, qué libro le gustaría leer?
Me encantaría encontrar el libro Barcelona, de Camilo José Cela, ilustrado por el acuarelista catalán Frederic Lloveras. Hace años disfruté de su lectura y me apasioné con sus ilustraciones. Me gustaría  reencontrarlo.

En efecto, la pasión de Enric Puig por Barcelona no tiene límites.

Angel Joaniquet

sábado, 12 de enero de 2013

Jean-Piere Guillemot (‘marchante’ de arte)

Jean-Pierre Guillemot en su piso-estudio de la Gran Vía de Barcelona (foto: Man Costas.)

[Entrevista publicada en la revista ‘L’ArtPordà’, de junio 1989]

“NUESTRA PROFESIÓN ES TAN RESPETABLE COMO LA DE UN DENTISTA Y, SEGURAMENTE, HACEMOS MENOS DAÑO”

Jean-Pierre Guillemot no es un marchante de arte cualquiera. Siempre subraya sus diferencias y ciertamente tiene razón. Le gusta correr riesgos. Más de una vez lo hemos encontrado recorriendo la ciudad montado en su Mobylette, colándose entre los vehículos. Fuma tres paquetes de cigarrillos al día, lo cual perjudica seriamente su salud. Pero no hace caso de las advertencias. Me dice que hay muchas cosas que le apasionan y me entretiene explicándome como practica la pesca al arco, un deporte que realiza con asiduidad y con muy buenos resultados, me dice. Me describe los increíbles y desconocidos paisajes de los embalses de Catalunya, los cuales explora los fines de semana. Me habla de águilas, alimoches, buitres, linces, nutrias… y tambien de las mujeres, especie por la que siente una inclinación especial, del amor y de las emociones.
Sin embargo su despacho está invadido de cuadros, muebles creados por artistas, esculturas, cerámicas. Poca naturaleza. Muy urbano. Un entorno perfectamente adecuado para quien vive del arte. Realmente Guillemot es raro, simpático y sobre todo es distinto a lo que uno puede imaginarse sobre alguien que desempeña este oficio.

-¿A quién se parece un pintor, o mejor, cómo reconoces a un artista por el que se pueda apostar?
            Pues si me presentan a un señor de piel negra, con gafas oscuras, el aliento evocando a bourbon y las aletas nasales blancas, pensaré ‘a priori’ en un saxofonista de un grupo de jazz, y lo más probable será que me equivoque. Bromas aparte, un artista famoso de hoy no tiene nada que ver con el aspecto que le atribuye la imaginería popular. Sería, más bien, una persona educada, brillante en sociedad, que viste a la moda o con elegancia, conocedor de vinos y que viaja mucho. Hace años los padres querían que sus hijos fueran ingenieros, profesores, médicos. Ahora les dicen: “hombre, ¿y por qué no te pones a pintar, así tendrás un buen coche y un bonito piso”.

-¿Tan bien se ganan la vida los artistas?
            Pintar es un oficio. Pero también hace falta que quien practica este oficio tenga algo que decir, y además decirlo bien, en un lenguaje personal y novedoso. Si es así, puedes ganarte bien la vida. Pero no todos los artistas lo hacen igual. Existen los buenos, lo mediocres y los malos. Lo que sí creo es que hoy día, un artista con talento se puede hacer pronto un sitio en la profesión, lo que no implica, en absoluto, que se haga millonario, pero pueden vivir bien. Pocos son los elegidos, y menos, aún, los que pasarán a la posteridad. A pesar de la euforia momentánea.

-Pero cuando se habla de euforia en el mercado del arte, es porque ahora las galerías venden…
            Tras un largo periodo de estancamiento, no me parece indigno que sus esfuerzos pasados se vean ahora recompensados. Tampoco me parece negativo que de repente, surja una clientela nueva e inhabitual que diversifica sus inversiones y decide dedicar parte de su capital a la adquisición de obras de arte. Hace algunos años vender un cuadro era todo un éxito. Las galerías se mantenían a flote, cuando no se hundían, de puro milagro. Entonces, ¿por qué se le reprocha ahora el hecho de atravesar un mejor momento? Me alegro por ellas, de que les vayan bien y de que los coleccionistas que compraron pinturas en aquel momento negro, simplemente porque se emocionaban ante un cuadro o por que les apasionaba la obra de un artista, sean ahora premiados, habiendo hecho excelentes negocios, casi por casualidad.

-Últimamente se asocia siempre el arte al dinero… Los comentarios acerca de una pintura se refiera más a lo que vale, o a lo que cuesta, a por cuánto se puede revender una cuadro o una escultura o a cuánto se puede ganar con esta operación, más que por el valor en sí de la obra. ¿Es esto el mundo del arte?
            Se habla del comercio del arte con el mismo vocabulario con el que se trata un negocio sucio como la prostitución, el juego, el tráfico de drogas…, ¡que sé yo!. Nuestra profesión es tan respetable como la de un dentista, y seguramente nosotros hacemos menos daño. Asistimos a un fenómeno de culpabilización, o por lo menos, de reproche implícito, a  quien hace fructificar su capital con el arte y no se opina, curiosamente, lo mismo de las personas que especulan con la Bolsa, lo metales, o los terrenos. De hecho, no existe la misma movilidad de material en el mercado del arte como en otros sistemas de inversión. Sacar obra fuera de un país, es difícil. Las obras no cambian tan fácilmente de manos. Es muy natural que las personas que adquieran una obra de arte, la tengan en su casa por muchos años… Quieren ser especuladores y acaban siendo coleccionistas. La compra de un cuadro se asocia más a la idea de placer que la compra de un lignote de oro. Considero, por otra parte, que el coleccionista es útil a la sociedad. El coleccionista reúne obras, impidiendo que estas salgan al extranjero, obras que almacena  y que luego, un día, pasarán al Estado, como patrimonio público.

-Este interés por el arte no puede ser pasajero…
            No, no lo creo. Al contrario, estoy convencido de que irá creciendo y que también irán creciendo las colas que se forman a la entrada de los museos, ayer desiertos. Es un hecho cultural irreversible. Creo que el deseo de poseer una obra única, irrepetible, con su correspondiente fetichismo, que trasmite emociones indefinidas e importantes, será cada vez más agudo. Por supuesto que existen otras prioridades, pero cuando ya se tiene un piso, coche, biblioteca, video, equipo de música ¿qué te puede hacer más ilusión que tener una buena pintura?. El entusiasmo por el arte contemporáneo no es una moda, pero sí lo es, quizás, parecer ser un entendido en comercio del arte. Las informaciones proporcionadas por los medios de comunicación dan una imagen parcial en este sentido: se citan cifras astronómicas obtenidas por algunos cuadros en subastas que marean y dan vértigo a la gente. Ahora ni siquiera se habla de adjudicaciones en miles, sino en millones [de dólares], y esto por supuesto, hace pensar que coleccionar no está al alcance del ciudadano medio. Y no es cierto. No hace mucho he vendido obras originales de Mariscal por muy poco dinero.

-¿En Supermerc’art, el supermercado del arte?
Sí. Pero no sólo de Mariscal, sino también de Riera i Aragó, Tom Carr, Gerard Sala, Perico Pastor, Viaplana, etc, etc. Con Supermerc’art muchas personas se han formado una muy buena colección, sin arruinarse.

Angel Joaniquet

jueves, 10 de enero de 2013

Fernando Echávarri/Antón Paz (regatistas)

Antón Paz y Fernando Echávarri, los mejores regatistas del mundo de 2005 (foto: A.J.)
[Entrevista publicada en la revista 'nautas' de invierto 2005-06]

“NO ES MOMENTO DE PENSAR EN LOS JUEGOS”

El año 2005 ha sido un año muy especial para esta pareja de regatistas, Fernando Echávarri y Antón Paz, que desde hace 8 años comparten alegrías y sin sabores en el mundo de la vela olímpica.

Si el año 2004 significó para la pareja del CN SanXenxo acudir a unos Juegos Olímpicos, consiguiendo un diploma, el año postolímpico de 2005, ha estado para ellos sensacional. Su progresión ha sido imparable y Echávarri y Paz, se han convertido en los número uno del ranking mundial de la clase Tornado, actuales campeones mundiales y europeos de la clase, y han puesto un broche de oro en la temporada obteniendo el galardón más preciado de la vela mundial, ser los mejores regatistas del año de la ISAF (Federación Internacional de Vela). Son los primeros regatistas masculinos españoles que obtienen este reconocimiento, el más importante de la vela mundial, y se inscriben, por méritos propios, en el eslabón de los mitos, como lo fuera en 1994 Theresa Zabell, primera mujer española que ganó este premio.

Para Fernando Echávarri haber sido elegido como Mejor Regatista Mundial del 2005 significa "el mayor reconocimiento que puede tener un deportista, y es un orgullo, pero a la vez una gran responsabilidad" y para Antón Paz "este galardón es lo más grande a lo que puede un deportista de la vela y más cuando compruebas que tienes el honor de ver tu nombre junto a otros míticos regatistas que lo han ganado Ben Ainslie, Theresa Zabell o Russell Coutts".

Hablamos con ellos, que “tanto monta monta tanto”, para que nos expliquen sus objetivos de futuro, después de sus éxitos deportivos alcanzados en el periodo comprendido entre el 1 de septiembre de 2004 y el 31 de agosto de 2005,  periodo que sirve la ISAF para valorar al mejor deportista de vela de la temporada.

Tanto para Antón como Fernando, consideran  que no es momento de pensar ni en el pasado ni en los próximos juegos del 2008, sino que hay que ser realista y pensar en el presente…

- Así, ¿no queréis pensar en pretérito, ni el futuro…?
            (Fernando) Solo importa el presente, y si el presente va bien, por descontado el futuro será bueno. Por esto solo tenemos objetivos para este 2006.

- Un presente, ¿que consistirá en revalidar los éxitos conseguidos?
            (Antón) Los éxitos son el resultado de una planificación y de un esfuerzo en mejorar día a día. Los objetivos reales son seguir con la trayectoria que nos hemos impuesto. Y si todo va bien, por descontado que pueden venir los éxitos mediáticos, los campeonatos,  y lo que sea

- ¿Que retos tenéis para 2006?
            (Fernando) El gran reto es, sobre todo, que nos hemos de planificar teniendo en la cabeza lo que hicimos el año pasado. Esto quiere decir, en pocas palabras,  mucho entrenamiento, ir a todas las regatas importantes, y seguir con la misma mentalidad.

- ¿Pero nunca un año es igual a otro?
            (Antón) Por supuesto. Este año hemos añadido a nuestro programa una nueva regata, la que se disputa en Miami, en enero. Será la primera vez que iremos. Es una de las regatas importantes del calendario y cuenta mucho para puntuar en el ranking mundial. Además estarán los mejores países y los mejores regatistas en Tornado.

-  Irán todos a por vosotros. Sois los campeones del mundo, los primeros en el ranking ISAF, y se os ha reconocido como los mejores regatistas del 2005…
            (Fernando) Lo sabemos. Por esto será una buena ocasión para saber de forma clara, en donde estamos y a partir de ahí, a ver lo que pasa. Este año el mundial cae muy tarde, por lo que nuestros próximos retos son también las distintas semanas olímpicas europeas, es decir Barcelona, Palma, Holanda Hieres y el campeonato de Europa. Todo ello servirá para nuestra preparación

- ¿Quiero creer que este año, vuestro reto será el mundial y el europeo, para revalidar los títulos?
            (Fernando) Por descontado.  En esto estamos. Es lo que te decía de pensar solo en el presente. Es obligación de todo deportista, que ha ganado un titulo, el defenderlo. No nos ha de sorprender de que todos nuestros rivales irán a arrebatárnoslo. Hay que tener en cuenta que el mundial se disputará en diciembre en Argentina y el europeo en Travemunde, Alemania, a finales de julio.

- ¿Que rivales tenéis y quienes son los que están más a vuestro acecho?
            (Antón) Muchos, por descontado. Además el Tornado es una clase que requiere mucha experiencia, muchas horas de navegación y de coordinación entre patrón y tripulante. En cada momento estas mejorando y evolucionando, y lo que haces tú lo hacen los otros. Muchos de nuestros rivales tienen, incluso cuentan con más experiencia que nosotros. En los últimos cuatro años, desde que competimos para ir a los Juegos de Atenas, hemos tenido grandes rivales y vamos a tener de nuevos. Todos son muy duros, de los que nunca se dan por vencidos, como el australiano Darren Bundock, el holandés Mitch Booth. A  parte están los franceses, siempre sorprendentes, y con una escuela de navegación en catamaranes excelente, o los mismos ingleses, los norteamericanos o los argentinos. Es un reto apasionante, y difícil.

- ¿De que países pueden surgir nuevos rivales?
            (Fernando) A parte de los países clásicos, como Estados Unidos, Argentina, que organiza el mundial, Brasil, Portugal, Alemania, siempre hay un grupo de países y regatistas que navegan mucho en esta clase, y de los que siempre puede surgir una sorpresa, salir una pareja, que en cualquier momento, si tienen una buena puesta a punto y saben encontrar la velocidad, pueden ganarte una regata

- ¿Saber encontrar la velocidad es fundamental?
            (Fernando) Encontrar la velocidad en el Tornado, es básico. Todos los que estamos en el circuito tenemos técnica, experiencia, pero todo esto hay que plasmarlo y materializarlo consiguiendo velocidad a la embarcación. Y en cada momento y situación, se presenta una circunstancia distinta. Y esto hay que trabajarlo día a día.

-O sea, ¿sois de los que no pensáis en lo que haréis dentro de dos años?
            (Antón) Si te refieres a los Juegos, no. No podemos pensar en el 2008. Nuestro objetivo es el 2006. Por la experiencia que tengo, y esto que hemos estado en los Juegos de Atenas, un deportista no puede pensar en los Juegos hasta un año antes de los mismos. No es bueno obsesionarse con la meta del año olímpico, porque aún no hay nada decidido. Además los Juegos de Pekín, donde la base náutica estará en Quindao, será, sin duda un escenario muy complicado.

- ¿Por qué?
            (Fernando) No es el momento de analizarlo a fondo, pero puedo decirte que allí las condiciones de viento son muy suaves, el viento parece que es mínimo, por lo que allí todo dependerá mucho de lo inspirado que estés. La Regata Olímpica es una prueba muy especial, tanto para ti como para el resto de los participantes. Dependerá, como te he dicho, de si se consigue la velocidad adecuada en aquella zona… pero lo importante, ahora no es esto. Lo importante son los objetivos marcados a medio y corto plazo. China, aunque no lo parezca, está para nosotros muy lejos.

-¿Como os iniciasteis en la vela?
            (Antón) Yo con 14 años hice un cursillo en Arousa y realmente me gustó. Continué la temporada de Optimist. Después navegué dos años en la clase Cadete y otros dos en la clase Europe. A partir de entonces, y como en la clase Europe me pasaba mucho de peso, comencé a plantearme el cambiar de clase y navegar más en serio, pensando en pasarme a un clase olímpica. Fue cuando coincidí con Fernando, que estábamos en el Princesa Sofía, en Palma, y vimos que ambos necesitábamos un cambio. A partir de allí empezamos a navegar juntos y llevamos ya ocho años como pareja en la clase Tornado.
            (Fernando); Yo empecé un poco antes, con 8 años de edad, aprendiendo y navegando también en Optimist. Después pasé al Láser, y me estuve preparando para los campeonatos de Láser, hasta que acabé un poco cansado de colgarme en el Láser, ya sabes, mucha fuerza y poco trimaje, y decidí pasar al Tornado que era más técnico y había más campo de experimentación. En esta tesitura estaba cuando comencé con Antón.

- Saltar de una clase individual a una por parejas a veces es complicado, ¿Cómo habéis logrado esta coordinación, y esta fidelidad mutua?
            (Fernando) Saber encontrar la coordinación es una cuestión de comprensión mutua y de voluntad. En el fondo es la base de la vela doble, y la verdad es que lo llevamos muy bien. Después de ocho años, nos conocemos lo suficiente para no entrar en problemas baladí. La clave está en saber evitar los roces, y comprender a tu compañero. Saber cada uno cual es su trabajo, ya que  esto es lo más importante. Si se sabe estar cada uno en su sitio, y cada uno sabe lo que le toca,  no tiene porque haber problemas.
            (Antón) Sí. Llevamos una relación perfecta, incluso a mucha gente le parece algo increíble. El hecho de que pasemos tanto tiempo, días, y horas al año juntos, viajando, viviendo en los mismos apartamentos, hoteles, se soporta si cada uno hace lo suyo y si de esta forma vienen buenos resultados, te sientes reconfortado con lo que estas haciendo.

- Vuestros éxitos no se entendería sin los apoyos con que contáis
            (Fernando) Evidente. Un apoyo de todo tipo, desde los familiares, a los del tu entorno, del club, y por supuesto los apoyos económicos.

- ¿Si duda, esto último, fundamental?
            (Antón) Sin un apoyo económico serio, es imposible llegar a donde estamos.

- Entre ellos el de movistar
            (Fernando) Contamos con el apoyo económico de la Federación Española y de la Federación Gallega, y por supuesto con el apoyo nuestro patrocinador principal que es movistar, y que gracias a él hemos podido consolidar lo que estamos haciendo. También contamos, y son importantísimos,  con otros pequeños patrocinadores, que nos ayudan, como  Audi, Máximo Dutti o Piago. Todos son  claves fundamentales para conseguir algo.

- ¿Sin estos patrocinios y que estas marcas se sientan vinculadas con vuestro proyecto, no se hubiera hecho la proeza del pasado año?
            (Antón) No hubiera sido lo mismo. El hecho de  que un patrocinador de la talla de movistar se sienta tan vinculado a nosotros, y a la vela en general, es fundamental. Nos sentimos satisfechos por que cada año hemos estado cumpliendo con la serie de objetivos que nos hemos marcado y esto ha hecho que la marca confié plenamente en nosotros.
            (Fernando) Hemos de tener en cuenta que estamos muy involucrados con todo el equipo movistar de vela, en  todos los niveles, ya no solo en la vela olímpica, sino en todas las facetas del equipo. Los dos también hacemos crucero. Yo estoy ligado en la Vuelta al mundo, con quienes entrenamos. Precisamente, haré una etapa  de la Volvo Race, cuando quede un poco libre del compromiso del calendario de Tornado.

- Auténticos profesionales…
            (Fernando): Somos un  equipo, un grupo de profesionales que intentamos hacer todo lo mejor para nuestro patrocinador y apoyar la vela, divulgarla, que la gente la siga y la conozca , y las cosas, hoy por hoy, no pueden ir mejor.

Angel Joaniquet